Antes de juntarnos era el más lindo y bueno de todos mis amigos
Mi nombre es Justiniana, soy mexicana, tengo 27 años de edad y estoy esperando un hijo de mi pareja, quien es mi paisano. Radicamos en la ciudad de Wilson y ya vamos a cumplir dos años juntos.
Antes de convivir estuvimos tres años de enamorados y la pasamos de maravillas, pensaba que era el hombre de mis sueños… se mostraba muy educado, atento, cariñoso, detallista y se preocupaba de mi persona. Los fines de semana nos divertíamos sanamente en juegos, salas de cine, discotecas, restaurantes y era la felicidad completa.
LES Dí ALEGRÍA A MIS PADRES, PERO…
Muy loable de tu parte agotar todas las instancias para defender tu hogar y que no se separen. Para ello tienes que llegar a un diálogo transparente con tu pareja y se entere qué es lo que quieres para conseguir la felicidad de ustedes dos. Insiste en tu verdad, que no has estado con alguien y que se debe sentirse orgulloso, porque en la actualidad son muy escasos estos casos. Con esas manifestaciones le estás demostrando los valores que tienes. También te felicito por el hecho de que no quieres permitir que tu hijo crezca lejos del padre. El tiene que entenderte y dejar sus celos tontos para otras personas enfermas. Te deseo suerte, espero que salga bien todo… tu amiga Susana. Chau.
Incluso, siempre les contaba a mis padres que era una mujer feliz y que Pedro –así se llama mi pareja—era muy bueno y ahora último les di la grata noticia de que estaba embarazada de dos meses… ellos y mis hermanos se sintieron felices.
Un poco antes de salir en estado, noté que Pedro cambió por completo, su carácter era insoportable, se mostraba celoso sin razón alguna y cuando se enoja ha aprendido a cachetearme fuerte por algo que jamás lo hice.
Por ejemplo, hace una semana me habló de sus amores anteriores y al ver que yo lo tamaba de buena manera, me preguntó sobre mi vida antes de conocerlo a él. Le dije la verdad, que él había sido mi único enamorado, que antes no había estado con ningún hombre y que sólo había tenido amigos en la universidad.
No me creyó. Dijo que no era tan idiota para creerme y me exigió que le diga la verdad porque él tenía que saber todo y me dio una cachetada que me sacudió la cara.
La verdad es que me dolió…. Era la primera vez que alguien me pegaba así, ni mi padre me había tocado antes. A pesar del momento y el dolor, además de las lágrimas que caían de mis ojos, le dije que ésa era la verdad, que no le estaba mintiendo, le repetí que jamás había estado con ningún hombre, ni de juego, pero igual, no me creyó… y me tiró otra cachetada, gritándome ¡mentirosa!
Recuerdo que esta primera vez, se fue de la casa y regresó al promediar las dos de la madrugada, oliendo a licor. No le dije nada, porque me considero una mujer decente y él debe saber lo que está haciendo y por qué me está pegando sin tener razón alguna… todo se lo estoy dejando a Dios.
HARE UN ESFUERZO PARA SEGUIR
A veces pienso alejarme de él, pero creo que no debo hacerlo, haré un esfuerzo y me tendrá que creer lo que le he dicho, porque de por medio está nuestro hijo y eso para mí es muy sagrado. Mi hijo debe tener su padre y no debe crecer lejos de él.
No creo que tenga otra mujer, pienso que la responsabilidad de ser padre lo está llevando a un campo distinto y los nervios lo están traicionando. He pensado bien y voy a defender mi unión con Pedro hasta lo último, porque no quiero ser una madre soltera más, con un hijo sin cariño ni responsabilidad de su padre. Ojalá tenga suerte y logre mis objetivos.
Doctora, ¿cree que estoy pensando bien o debo obrar de otra manera?