Mi esposa no olvida lo que hice hace muchos años.
Me siento confundido, es por eso que le escribo, con la seguridad que con su consejo voy a decidir mi futuro. Le escribo desde Cary, tengo 16 años de casado y con mi esposa tengo 5 hijos.
Mi nombre es Juan Carlos y al principio de nuestra relación yo cometí muchos errores e hice muy infeliz a mi esposa. Después me arrepentí y le pedí perdón, pero siento que ella ha dejado de quererme porque no puede olvidar lo que le hice.
Por otra parte siento que yo la amo, pero no sé qué hacer, ya que ella no quiere tener sexo conmigo desde hace ya varios meses a causa de todo lo que le contado líneas arriba.
Ahora he conocido a otra mujer que es muy cariñosa y comprensiva y me estoy enamorado de ella, pero no tengo valor para decírselo a mi esposa. Me siento mal y no hallo qué hacer… por un lado amo a mi esposa aunque ella me desprecie, y por otro lado, siento que la extraño a esta mujer que se entrega a mí sin reservas y me hace sentir muy feliz, tanto en la cama y cuando salimos a diversas reuniones sociales de nuestras amistades y la pasamos de maravillas porque tiene un lindo carácter, muy jovial, no como mi esposa que es una renegada de todo.
Lo que no entiendo es que mi esposa ha perdido el gusto por el sexo, cada vez que me insinúo para estar con ella en la intimidad, se muestra muy indiferente hasta el extremo que ya estoy sintiendo rechazo total a mis requerimientos.
Un recuerdo no muy grato sucedió hace cerca a un mes cuando Anthuané –así se llama mi esposa-- ya estábamos desnudos en la cama y de un momento a otro me dijo que se sentía cansada de tanto trabajar y que mejor lo dejemos para otro día.
La verdad es que esta actitud me he hecho pensar muchas cosas, entre otras, que me rechaza porque tiene a otro que la complace y le ha dado nuevas energías. Por mi parte, al ver tanto rechazo, he desviado mis sentimientos a mi otra «amiguita» que me complace y es una verdadera licuadora en el lecho.
Soy consciente que el cambio de mi esposa ha sido radical por mi culpa, porque me porté mal los primeros años de nuestro matrimonio. Entre ellas le contaré algunas.
Al promediar los tres meses me encontré con mi ex enamorada y salí cerca a quince días a distintos lugares, llegando tarde a la casa y en algunas ocasiones con unos tragos de más y con muestras de haber estado con ella.
También le contaron sus amigas que me vieron con una chica que es hija de mi jefe en el trabajo, quien es muy guapa y sensual y todos los colegas de trabajo tienen que ver con ella.
Y lo más grave es que llegué a mantener relaciones sentimentales con una guapa hondureña, muy hermosa y coqueta, atributos que le sirvieron para engatusarme y prenderme de ella al extremo de embarazarla y con ella tengo una hijita.
Por suerte ella se fue a su tierra con el apoyo de sus padres y la verdad es que no me reclama nada por mi hija, pero cuando la recuerdo le envío algunos regalitos.
Hablé bien con mi esposa por todo lo que le he contado y en un comienzo me perdonó, pero pesan los días y siempre tenemos discusiones por esos malos recuerdos que según ella no puede olvidarlo y que será un obstáculo para nuestras vidas.
Por todo esto, acudo a usted, doctora Susana para que me aconseje qué debo hacer ante esta situación.
Me parece que primero debes pensar en tus cinco hijos que tienes con tu esposa Anthuané. No es fácil dejar un matrimonio, luego de 16 años y que cambió tu esposa porque te portaste mal, como bien lo reconoces. Debes sentarte a conversar con tu esposa y volver a engreírla y decirle toda la verdad, sin dejar algo en el tintero, porque tu esposa para tener cinco hijos contigo es para demostrarte mucho amor y prometerle que te vas a entregar al 100% para recobrar su cariño y el de tus hijitos… ¿Y tu amiguita? ¡Olvídate! Eso es sólo un momento y por esos minutos de placer no vas a perder tu familia. Medita lo que te he dicho. Chau, un abrazo y un beso, tu amiga Susana.