Fuente: Emanuel Bel Greco
09/28/2017

Hijos de perra, pareciera una frase ya muy masticada dentro del argot de los americanos incluso  algunos lo determinan hasta normal, pero decir hijo de perra desde un contexto latino es un anti-contexto social que incluso siempre se matiza como ofensivo, sin embargo y pese a la alta tolerancia del léxico anglosajón el decir hijo de Perra a algunos jugadores de la NFL no es más que un destape de los demonios que viven en la cabeza de un personaje con investidura de presidente, El primer mandatario, Donald Trump, se ha atrevido a decir lo que ningún otro presidente  ha hecho, insultar a una minoría racial y eso no lo pone en un contexto de héroe ni de hombre inteligente, simplemente lo coloca en la antípoda de la estupidez, primero porque ataca a una minoría racial y segundo porque trastoca un deporte amado por los americanos.

Saludar o no a la bandera, cantar o no algún himno nacional, tomar una postura erguida, la mano en el corazón o cualquier otro protocolo de civismo escrito o costumbrista es simplemente una forma de expresión que debiera de ser abolida por la decisión personal de los individuos y que tendría que ser justo una decisión personal el saludar o no una bandera, si se canta o no un himno nacional y que la única falta de respeto a una nación es siendo un mal ciudadano, no existe otra forma de medir un nacionalismo no existe otra forma de saber si la sociedad es de buenas costumbres y nada tiene que ver si se canta o no el himno, si se saluda o no a una bandera y pese a que casi nadie se atreve a decir que estos protocolos son inútiles y separatistas, la realidad se encuentra en el closet y ahora los jugadores de fútbol americano lo están descubriendo y poniendo su respetuoso punto de vista a la población con su omisión de saludo.
Se supone que ya hemos superado ese fascismo de Mussolini, ese antisemitismo de Adolf Hitler y un personaje más con ideas radicales y con mucho poder no le cae bien en este momento a la sociedad mundial, tenemos que ser conscientes de que el botón rojo de la destrucción debe ser controlado por un personaje mentalmente sano y que ya la intolerancia es el peor de los caminos.

El fútbol americano, sus jugadores y los dueños de los equipos deben de estar conscientes de que lo subsecuente debe ser una inteligente, moderada y respetuosa reacción ante el fascista de nueva generación que hoy está en el poder y bajo el cargo político  más importante del mundo.

"Tanto en las naciones como en los individuos, el respeto al derecho ajeno es la paz" frase célebre de un presidente mexicano que paradójicamente fue referencia de Benito Mussolini para tomar el nombre, Benito Pablo Juárez. Y que hoy...  justo hoy, está
 más vigente  que nunca. 


68 Me alegra 68 Me gusta 68 Me enoja 67 No me gusta

2016 HR2M WebSolutions LLC - ALL RIGHTS RESERVED
LaConexionUsa POBOX 228

Bienvenido a LaConexión