Fuente: EFE
06/12/2018

Teherán, 12 jun (EFE).- Un hombre fumando en la calle o una familia comiendo en un parque. Son escenas cada vez más frecuentes, pero sorprendentes, en la República Islámica de Irán durante el Ramadán, cuando los musulmanes deben ayunar durante el día.

En este mes sagrado, los creyentes se abstienen de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol, pero su cumplimiento no es tan respetado en Irán como en otros países de la región.

Aunque los restaurantes y cafeterías permanecen cerrados hasta el anochecer, algunos locales de comida rápida siguen vendiendo sus productos medio a escondidas a los clientes, según pudo constatar Efe.

Incluso en el Gran Bazar de Teherán o en los parques del centro de la capital no es raro estos días ver a los ciudadanos bebiendo en público, fumando o comiendo, pese a que por ley está penado.

Las calles iraníes tampoco se engalanan con decoración típica de estas fechas, como ocurre en otros países de Oriente Medio, ni es habitual que a la hora de la ruptura del ayuno grupos de jóvenes repartan zumos y dátiles a los transeúntes.

En opinión del arquitecto Changuis, que no cumple el Ramadán, en estas fechas hay mucha "hipocresía". "Las autoridades quieren que al menos finjas que estas en ayuno", se lamenta.

Este arquitecto de Teherán, de 38 años, comentó a Efe que cada vez más el Gobierno justifica la prohibición de comer en público durante el Ramadán apelando al "derecho de la ciudadanía", es decir, a mostrar respeto por aquellos que ayunan.

"Hoy en día ya no obtienen resultados diciendo que el islam prohíbe comer en publico, pero la realidad es que a los que ayunan no les importa ver a alguien comiendo", agregó.

Roqaí, una empleada del hogar de 50 años que si ayuna este mes, confirmó a Efe que a ella no le importuna que alguien coma en su presencia y expresó su rechazo a que se fuerce a la gente a no hacerlo.

"A mi no me molesta si alguien come frente a mí, al revés, realmente me gusta, es como si yo estuviera consumiendo", dijo esta mujer de fuertes convicciones religiosas, quien explicó que el ayuno es "mostahab", positivo ante Dios, pero cuyo cumplimiento no es punible.

Sin embargo, de acuerdo a la ley iraní de castigos islámicos, cualquier persona que en público lleve a cabo una acción "haram" (prohibida por el islam) puede ser condenada a entre 10 días y dos meses de cárcel y a hasta 74 latigazos.

La ley no precisa que una de esas acciones "haram" sea comer en público durante el Ramadán, pero es lo que se venía aplicando, aunque en los últimos años no han trascendido a la opinión pública castigos de este tipo por incumplir el ayuno.

Pese a que el seguimiento del Ramadán no es tan amplio como se podía esperar en un país como Irán, sí perviven algunas tradiciones como reunirse en familia para el "eftarí", almuerzo con la que se rompe el ayuno a la caída del sol, aunque durante el día se haya comido.

Roqaí señaló que en su familia tienen la creencia de que si invitan a alguien a comer "eftarí" Dios les va a ayudar a cumplir sus deseos y solucionar sus problemas.

Un "eftarí" típico incluye dátiles y té. A continuación, los comensales toman "ash reshte" (una sopa con verduras, legumbres y productos lácteos) y pan con queso y tomate.

Los dulces más comunes en estas fechas en Irán son "sholezard", preparado con arroz y azafrán; "ferení", con leche, harina de arroz y agua de flores; y "zulbia y bamieh", una especia de buñuelos.

Estos postres, junto a otros dulces tradicionales, son vendidos en estas fechas en numerosos establecimientos, así como en puestos instalados para la ocasión en algunos de los parques de la ciudad.

Estas casetas, junto a otras con juegos para niños, que abren a la caída del sol, son algunas de las escasas actividades que revelan en la calle que es el mes de ramadán.

No obstante, a nivel institucional y religioso, sí se celebran numerosas actividades durante este mes. Por ejemplo, el líder supremo, Ali Jameneí, y el presidente, Hasan Rohaní, invitan casi cada noche a un "eftarí" a distintos grupos profesionales.

En las mezquitas se organizan recitales de Corán, y el mausoleo del imán Reza en la ciudad santa de Mashad alberga el mayor "eftarí" del mundo, según las autoridades iraníes, que tratan de mantener vivas unas tradiciones y unas restricciones de ayuno cada vez menos seguidas por gran parte de la población.


1 Me alegra 1 Me gusta 1 Me enoja 2 No me gusta

2016 HR2M WebSolutions LLC - ALL RIGHTS RESERVED
LaConexionUsa POBOX 228

Bienvenido a LaConexión