" /> Armada aboga por un periodismo riguroso ante el populismo de Trump o Bolsonaro

Fuente: EFE
11/07/2018

Manila, 7 nov (EFE).- El presidente de la sección española de Reporteros Sin Fronteras (RSF), el escritor y periodista español Alfonso Armada, aboga por recuperar un periodismo más lento y riguroso para rebatir los discursos "simplistas y reaccionarios" que encumbran al poder a líderes populistas como Trump, Bolsonaro y Duterte.

"Estos líderes han sabido conectar con el descontento de la gente como salvadores. Es un discurso falso, apoyado por falsas noticias y mentiras descaradas que se difunden en las redes sociales", aseveró Armada en una entrevista con Efe en Manila, donde impartió este martes una charla en el Instituto Cervantes sobre periodismo y literatura.

Armada, que ha cubierto conflictos como el cerco de Sarajevo o el genocidio de Ruanda, opinó que en las democracias tradicionales, tanto el liberalismo como la izquierda se han quedado "ensimismados" y han perdido la conexión con la gente, un caldo de cultivo para el populismo.

El periodista, nacido en Vigo (norte de España) en 1958, insistió en que la clave para frenar el auge de este fenómeno es el rigor periodístico, basado en "el contraste, fuentes independientes y comprobación de datos", para lo que se necesita "tiempo, salir a la calle y escuchar".

"Ahora, lo único que importa es ser el primero y tener muchos clics. Estamos pervirtiendo el oficio. La sensación que mucha gente tiene es que somos demasiado tendenciosos, superficiales o reiterativos o que da igual la verdad de los hechos", indicó.

A pesar de la proliferación de medios digitales, redes sociales y la aparente democratización del periodismo, Armada cree que el ciudadano está cada vez peor informado porque predomina el "ruido", lo que obliga a los medios tradicionales a "recuperar el prestigio perdido y trabajar con más rigor, tiempo y lentitud".

"Hay que publicar más historias relevantes y apostar por la calidad, en vez de caer en la trampa del clic, el impacto y el espectáculo", consideró.

Armada también responsabiliza de la degradación del periodismo al propio lector, que "se ha vuelto perezoso y se ha acostumbrado a informarse leyendo tres o cuatro tweets" o a través de páginas de Facebook que difunden informaciones "tendenciosas e incluso disparatadas" que refuerzan su visión del mundo.

"Eso no es informarse, así no conoces el mundo en el que vives. El mundo se ha vuelto muy complejo y los regímenes populistas juegan precisamente a dar explicaciones simples a problemas complejos a gente mal informada", estimó Armada, que rechaza el término "fake news" por ser un oxímoron, ya que si algo es falso no es noticia.

Para Armada, es una "aberración" la afirmación de algunos periodistas -entre ellos la reciente Premio Princesa de Asturias de Comunicación, Alma Guillermoprieto- de que no existe la verdad única, sino que todo son interpretaciones.

"La verdad existe, lo que pasa es que cuesta mucho conseguirla. Los que dicen que no hay verdad infieren que no hay hechos de los que informar, lo que abre un campo gigantesco a la especulación, la manipulación y la mentira", defiende Armada, que ha desarrollado casi toda su carrera en diarios españoles como El País o el ABC.

Desde hace un año, preside la sección española de Reporteros Sin Fronteras, donde observa con estupor la creciente persecución a los periodistas de todo el globo, con al menos 63 reporteros asesinados por su labor en lo que va de año.

"Muchos políticos están poniendo a los periodistas en el punto de mira. En Filipinas eso está pasando, se les acusa de enemigos del pueblo por estar fomentando el descrédito de las instituciones y del poder, cuando una de las tareas fundamentales del periodismo es servir de contrapoder", puntualizó.

Armada advierte de que el pionero en poner a los periodistas en la diana fue el mandatario estadounidense, Donald Trump, un "ejemplo nefasto" que han seguido en Europa los presidentes de ultraderecha en Hungría, Eslovaquia o Polonia, con un "discurso tremendo despreciativo hacia la prensa".

Sobre el "escandaloso" caso del periodista Jamal Khashoggi, asesinado el mes pasado en el consulado de Arabia Saudí de Estambul, Armada apuntó que en esa ocasión las redes sociales permitieron destapar algo que antes hubiera logrado ocultar un régimen "implacable e impune".

"Las redes sociales también son útiles para contrarrestar la censura en países como China", admite Armada, que dirige la revista digital "Frontera D" bajo las premisas de periodismo riguroso y de calidad que defiende a ultranza.

Sara Gómez Armas


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