Fuente: María Alessandra Matute
03/06/2019

Smithfield, N.C., 15 de febrero de 2019- De acuerdo con cifras aportadas por el Departamento de Comercio en 2017, en Carolina del Norte hay 80,000 hispanos trabajando en los campos y 150,000 personas si se incluye a sus familias.

La estadística incluye a trabajadores contratados, ya sea por terratenientes o por empresas contratistas que proporcionan mano de obra a las fincas agrícolas, muchos de los cuales son traídos por sus empleadores a EEUU con visa H2A. La cifra también incluye a trabajadores itinerantes que se movilizan constantemente dentro del país y entre quienes hay una gran proporción de migrantes indocumentados que, al final del día, son los más vulnerables a accidentes y enfermedades ocupacionales.

Con la visión de mantener bajo control los crecientes problemas de salud a los que están expuestos los trabajadores agrícolas, la Extensión Cooperativa de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NCSU) desarrolla, desde hace cinco años, un programa orientado a educar a terratenientes, contratistas y a quienes forman parte de la valiosa mano de obra, sobre qué hacer para minimizar los riesgos de enfermedades ocupacionales y accidentes laborales.

Los aportes de esta universidad han sido trascendentales en cuanto a la clasificación de las áreas de prevención, en los condados de Wayne, Johnston, Edgecomb, Nash, Wilson, Sampson, Bladen y Duplin.

Luis Cruz dirige el Programa de Educación en Salud y Seguridad para los Trabajadores del Campo (Farmworker Health and Safety Education Program), y precisó durante una entrevista exclusiva para La Conexión USA concedida en los recintos universitarios de Smithfield, que la citada clasificación parte de cuatro grandes riesgos, determinados por estadísticas reales: manejo de pesticidas, prevención de golpes de calor, intoxicación por hoja de tabaco y salud mental y emocional.
"El 64% de los granjeros del sureste de Carolina del Norte sufre de alta presión sanguínea o pre-hipertensión; 24% padece de diabetes y 64% de sobrepeso u obesidad", precisó el educador.

"Las consecuencias del contacto directo con pesticidas han sido bien documentadas y conducen a una gama de enfermedades que pueden ser crónicas y lentas o inmediatas; producidas por contacto o inhalación; tan serias como cáncer o malformación fetal; o menos severas, como reacciones cutáneas o envenenamiento leve. Las medidas de seguridad para su manipulación implican acciones básicas como usar vestimenta adecuada, evitar el contacto directo, lavarse las manos y almacenamiento en lugares seguros", indicó.

Entre tanto, el golpe de calor es un problema serio entre los trabajadores que se exponen al sol durante largas horas continuas, precisamente porque es subestimado. "Ocurre cuando el cuerpo ya no puede refrescarse por sí solo y se recalienta, lo que puede conducir incluso hasta la muerte. Nosotros recomendamos evitar la exposición extrema, hidratarse muy bien y si algún compañero comienza a presentar síntomas como mareo o desmayo, hay que llevarlo a un lugar bajo sombra e hidratarlo hasta que baje la temperatura corporal", explicó el educador.

La enfermedad de la hoja verde mojada de tabaco es uno de los peligros más comunes en Carolina del Norte, el mayor productor de Estados Unidos. Hay mayor incidencia en las etapas del corte de la flor y la cosecha, cuando la hoja entra en contacto con la piel y hay transferencia de nicotina, lo que causa síntomas como mareo, vómitos, insomnio, diarrea, calambres. Un estudio reveló que el efecto de un día de trabajo en contacto con la hoja mojada de tabaco equivale a que una persona se fume 36 cigarrillos en el mismo periodo. La medida de seguridad es muy sencilla, señaló Cruz: usar vestimenta impermeable. "Guantes, botas... hasta una bolsa de plástico puede servir para cubrirse a la hora de emprender el trabajo", recalcó.

Pese a lo común de los casos de intoxicación por nicotina en Carolina del Norte, existe un desconocimiento generalizado. "Alrededor del 80% de los trabajadores que hemos entrenado en medidas de seguridad señaló haber presentado síntomas de algún tipo, sin saber a qué se debían", indicó el instructor. No obstante, una persona puede desarrollar tolerancia con el tiempo.

El programa del NC Cooperative Extension también educa en materia de salud mental. Por tratarse de un trabajo en el que la estabilidad laboral no es la orden del día, factores como estrés, ansiedad, y depresión no son ajenos a la comunidad agrícola. "Nosotros les enseñamos cómo manejar esos factores", expresó Cruz.


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