Fuente: Coreen Villalobos Mundo
08/07/2019

Raleigh, N.C., 3 de agosto de 2019- "Las deportaciones rápidas eran procedimientos que históricamente se han realizado en la frontera sur de Estados Unidos y en los aeropuertos. Ahora, tras la promulgación de la nueva norma federal, estos procesos pueden concretarse en cualquier estado del país, exponiendo a los inmigrantes sin documentos con menos de 2 años en el país a un gran riesgo de ser deportados, sin tener el derecho a la defensa ante un juez".

Esta fue la opinión compartida por la abogada de la firma Raleigh Immigration Law, Beckie Moriello, con periodistas y líderes comunitarios, durante el taller "Conozca sus Derechos", ofrecido el pasado sábado 3 de agosto, en el Hope Café Church, ubicado en el 201 Tryon Rd., de Raleigh, de 4 a 6 p.m.

La ocasión fue propicia para analizar de qué manera resultará afectada la comunidad inmigrante con menos de dos años en el país, tras la aplicación de esta medida calificada por las organizaciones defensoras de los derechos humanos como antiinmigrante.

"Una orden de deportación normalmente debe ser impuesta por un juez y después de que la persona tenga la oportunidad de, al menos, consultar con un abogado, colectar evidencia, hacer una aplicación porque quizá califica para algún alivio migratorio. Ahora con las deportaciones rápidas, todas estas opciones están excluidas de los procesos de los inmigrantes recién llegados", dijo.

Reveló que, anteriormente, los mexicanos detenidos en la frontera eran deportados en una semana. Ahora, tras la entrada en vigencia de esta norma, dicho proceso puede durar horas. Y aun cuando para los centroamericanos, estos procesos solían durar de 2 a 3 semanas, ahora tiene una duración de 1 semana en frontera.

La especialista criticó que la nueva norma de la administración de Trump conceda a oficiales con poca preparación en materia de Inmigración la facultad de decidir quién se queda en el país o quién debe ser deportado rápidamente.

"Esto no aplica para personas que han entrado al país con visa, aunque esté vencida, a quienes les recomiendo llevar consigo esa visa, si tienen menos de 2 años aquí. A las personas que tienen más de 2 años les sugiero que lleven alguna prueba de su presencia en los Estados Unidos, como un contrato de renta, de servicio público, seguro de vehículo, documentos que además no evidencian la nacionalidad de sus portadores, y no les facilita el trabajo a los agentes de ICE", precisó.

Moriello indicó que las personas provenientes de países que no requieren visa para entrar, y traspasaron su tiempo de estadía permitida, corren más riesgos porque no tiene derecho de ver a un juez, aunque tengan 10 años viviendo en los Estados Unidos. 

En cualquiera de los casos, la única opción que les quedaría presentar a estos inmigrantes es declararse con miedo a regresar a sus países de origen, con casos que puedan demostrar suficientemente.

"Pueden decir al oficial de Inmigración que tienen miedo y entonces será remitido a un oficial de asilo, para someterse a una entrevista de miedo creíble", dijo.

No abra la puerta a ICE
"No deseo hablar con usted o contestar sus preguntas. Estoy ejerciendo mi derecho constitucional, bajo la 5ta. Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de permanecer el silencio. Quiero hablar con mi abogado antes de contestar sus preguntas. No le doy autorización de entrar en mi casa".

Estas son las respuestas que deben expresar las personas cuando agentes de la Oficina de Inmigración (ICE) toquen la puerta de su hogar.

Esta fue otra de las recomendaciones detalladas compartidas por la abogada Beckie Moriello, durante el taller "Conozca sus derechos".

La especialista en asuntos migratorios no escatimó palabras para aclarar que asumir esta actitud, siempre y cuando sea calmada, no significa en ningún caso interferir con la justicia.

"Su casa es como un castillo. No tiene ningún deber de abrir la puerta. Ningún visitante llegaría a su casa sin anunciarse antes. Lo mismo ocurre con los funcionarios de ICE. Usted tiene el derecho de abstenerse a abrir la puerta porque la casa es propiedad privada", dijo.

Insistió en que "casi nunca" las órdenes de arrestos y cateo que los agentes de ICE portan son judiciales, es decir, firmadas por un juez. En la mayoría de los casos, son administrativas -firmadas por un agente de ICE-, las cuales no son válidas para hacer un procedimiento de detención o revisión dentro de una vivienda.

"La única manera de que un oficial pueda entrar en su casa, es que usted le dé permiso, tengan una orden administrativa o no. Por eso es importante que todos sepamos que la puerta no se le abre a nadie", reiteró.

Exhortó a la comunidad hispana a tener un poco de malicia a la hora de enfrentarse a una situación de riesgo de arresto, como consecuencia de dejar pasar a un agente de ICE a la casa.

"Entiendo que los hispanos son personas educadas. Pero hay que tener mucho cuidado con lo que hacemos por no perder la cortesía. Cuando un funcionario toca a su puerta y le pregunta: Puedo hacerle unas preguntas?, usted debe ser cauteloso porque no se trata de una pregunta cualquiera, inocente".

Según indicó, lo mismo ocurriría si un policía u oficial de Inmigración pregunta: podemos revisar su carro?
"Usted debe decir que no, hasta que un abogado esté con usted", explicó.


28 Me alegra 25 Me gusta 22 Me enoja 23 No me gusta

2016 HR2M WebSolutions LLC - ALL RIGHTS RESERVED
LaConexionUsa POBOX 228

Bienvenido a LaConexión