Fuente: Coreen Villalobos Mundo
12/19/2019

Raleigh, N.C., 17 de diciembre de 2019- Mientras en Nueva York, los indocumentados retaban el frío este lunes para solicitar carnés de conducir, debido a que ganaron una batalla legislativa que arrojó como resultado la apertura de las oficinas de tramitación de licencias a todos los indocumentados, en Carolina del Norte se inspiraron en este ejemplo para continuar la lucha.

Un reportaje publicado por la agencia de noticias EFE revela que "el intenso frío de este lunes en Nueva York no impidió que centenares de inmigrantes indocumentados hicieran largas colas a la intemperie frente a las oficinas del Departamento de Vehículos de Motor en el esperado día en que finalmente han podido solicitar un carné de conducir".

Reza la nota que "emigrantes de diversos países, algunos con sus hijos, llegaron desde temprano a la sede del organismo en el distrito de Queens, el condado más diverso del país, después de entrar en vigor el sábado la ley "Luz Verde" que les permite conducir en este estado sin importar su estatus tras enfrentar una batalla legal".

La larga cola prácticamente bordeaba el edificio de Vehículos de Motor, donde, vestidos con sus abrigos invernales, gorras, guantes y bufandas, sostenían los documentos requeridos para el proceso y cumplimentaban la solicitud que un empleado de la agencia les entrega, traducido a diversos idiomas.

"Lo tengo también en chino", decía el hombre, mientras varios emigrantes levantaron sus manos para obtener una copia, mientras la cola iba creciendo.

"Tener un carné de conducir es un avance, es bueno tanto para la economía del estado como para uno, que ya no tiene que infligir la ley", dijo el mexicano Eduardo Soteldo, que nunca ha conducido un vehículo en este estado por no violar la ley.

"Será una gran oportunidad para tener una mejoría económica", afirma el mexicano que, al igual que Arturo Soto, de procedencia ecuatoriana, estaba a la expectativa de saber si finalmente le aceptarían los documentos que llevó para obtener el carné.

Patricia Rivera, que tiene tres hijos y hace dos décadas vive en Nueva York, es una de miles de inmigrantes que han conducido sin permiso en este estado, pese al riesgo de una posible deportación si hubiese sido detenida.

Aseguró que cuando el estado aprobó el proyecto de ley el pasado junio pensó que "ganamos la vitoria": "Mucha gente ha luchado mucho antes que nosotros por lograr esto y es la oportunidad que todos estaban buscando, no sólo para los hispanos sino para todo indocumentado".

Tener una licencia "implica un cambio drástico en mi vida, personal y familiar y para toda nuestra comunidad", indicó la mexicana, que agrega que se ha arriesgado a conducir sin permiso "por la necesidad de cuando mis hijas han tenido una emergencia médica".

Sin lugar a dudas, estas experiencias de luchas proinmigrantes son alentadoras, más aún cuando se libran y se ganan en momentos de rudeza administrativa y conflictos políticos.

En Carolina de Norte, se alzan algunas voces, al respecto. Una de ellas es la de Griselda Alonso, del Comité Popular Somos Raleigh, quien prefirió mantenerse expectante frente a los resultados de las elecciones del año 2020.

"Con esta administración, veo un tanto difícil que los indocumentados tengamos licencias. Ahora, si Cooper es reelegido, podría ser posible", dijo.

Recordó que la Asamblea General ni quiera se ha puesto de acuerdo en cuanto al presupuesto y las divisiones de distritos. Ha habido mucho conflicto, lo cual nos ha beneficiado a los inmigrantes , en cierto modo, porque no han avanzado en sus pretensiones de aprobar las propuestas inmigrantes que han puesto sobre la mesa de discusión.

"Contamos con el apoyo de varios demócratas en este particular. Ellos han lanzado algunas propuestas, pero no han pasado. Si realmente nos organizamos, sí se podría lograr algo más, pero se necesita mucha organización. Las licencias de los dreamers están marcadas. No quiero imaginar cómo estarían las de nosotros. A mí no me gusta cómo marcan las licencias de mi hijo. Tienen impreso lo siguiente: "No tiene un estatus legal". El comité siempre ha estado en contra. Somos seres humanos que nos merecemos ser marcados como animales", opinó.

Difícil 2020
Alonso avizora el 2020 como un año agitado y difícil para las comunidades inmigrantes porque "al calor de las contiendas electorales, la legislatura que va a comenzar en enero y, como muchos van a buscar la reelección, se van a endurecer los discursos antiinmigrantes. Se van a ensañar con nosotros para ganar votos". 
Calificó de contraproducente poner la propuesta de licencias para indocumentados de nuevo en las mesas de debate legislativo, pero sí está convencida de que las conversaciones con patrocinadores demócratas y republicanos respecto al tema no se deben detener.
"Los grupos de base deben mantenerse activos porque Nueva York ya nos dijo que sí se puede. Es tiempo de ir moldeando esta propuesta. Las comunidades hispanas debemos trabajar en esto unidas para evitar que, cuando presentemos este proyecto de ley de nuevo, nos pase como la vez pasada, que pasó, llegó a segunda discusión y se desvaneció ante el voto aplanador republicano".
Instó a las comunidades de inmigrantes a apoyar todas estas iniciativas, a no sentir miedo.
"Los indocumentados no tenemos derecho al voto, pero pagamos impuestos federales y estatales, lo cual nos da derecho a exigir, a decirles a los representantes que no apoyamos sus decisiones y posturas. Y si algún representante lucha por el respeto a nuestros derechos, tampoco debemos sentir miedo de acercarnos para decirle que sus actitudes nos benefician. No tenemos que decir nuestro estatus legal cuando nos acerquemos a una instancia de gobierno, pero sí podemos decir lo que nos beneficia y lo que no", reiteró Griselda Alonso.


99 Me alegra 109 Me gusta 97 Me enoja 96 No me gusta

2016 HR2M WebSolutions LLC - ALL RIGHTS RESERVED
LaConexionUsa POBOX 228

Bienvenido a LaConexión