Crimen y Justicia
Empresarios ucranianos resisten los masivos apagones provocados por los ataques rusos
Rostyslav Averchuk
Leópolis (Ucrania), 17 ene (EFE). -Los cortes de energía prolongados e impredecibles provocados por los ataques rusos a la infraestructura energética de Ucrania están llevando a muchas pequeñas empresas al borde del colapso, mientras los propietarios lidian con un suministro eléctrico poco confiable y costos crecientes en medio de un frío intenso.
A pesar de la crisis energética, muchos cafés, tiendas y otros negocios siguen abiertos. Para ello, a menudo dependen de generadores eléctricos a combustible, que llenan las calles de un fuerte ruido y requieren supervisión y reparaciones periódicas.
Si bien las empresas más grandes cuentan con mayores reservas para adaptarse a los tiempos difíciles, las más pequeñas se encuentran en una situación especialmente precaria, y algunas han cerrado temporalmente o están trasladando sus negocios a internet siempre que sea posible.
Más que solo un negocio

“Si esto se prolonga durante meses, probablemente tendré que cerrar”, dijo a EFE Ksenia Kleinos, propietaria del café “Dzendzik” en la ciudad de Leópolis (oeste del país).
Para Kleinos, una residente desplazada de la ciudad de Berdiansk, ocupada por Rusia, en la región de Zaporiyia, el café ha sido más que un proyecto comercial desde que abrió hace tres años.
El café, parte clave de la nueva vida que ha construido tras huir de la amenaza rusa, ha atraído a muchos ucranianos desplazados, con su interior lleno de pinturas, fotografías y otros recordatorios de la amada ciudad natal.
En un barrio animado, cerca de universidades y hospitales, también ha construido una clientela fiel aficionada a su café, otras bebidas y un ambiente acogedor.
Sin embargo, la emergencia energética lo ha golpeado duramente. El café sigue dependiendo en gran medida del calendario de cortes de electricidad que publica cada noche el operador local de la red eléctrica, que raciona la escasa electricidad entre hogares y negocios.
La barista Tetiana mantiene la cafetería abierta durante los cortes de luz, sirviendo té caliente en termos a clientes ocasionales. Pero la máquina de café expreso, el corazón de la cafetería, no puede funcionar sin electricidad.
“Trabajamos cinco horas o menos en lugar de doce, por lo que los ingresos se reducen en aproximadamente dos tercios”, señala Kleinos, mientras una lámpara parpadea debido a la inestabilidad del voltaje. La máquina de expreso también sufre sobretensiones; el personal debe purgar el vapor regularmente para evitar averías.
Por el aumento de los costos, Kleinos planea comprar un generador eléctrico y busca maneras de reducir el gasto inicial. Pese a que esto prolongará el tiempo de funcionamiento y protegerá los electrodomésticos de caídas de tensión, conlleva sus propios riesgos.
Kleinos teme que los numerosos vecinos del café en el edificio de tres plantas protesten por el ruido del generador y los gases que emite.
Además, la electricidad producida por el generador costará cinco veces más, lo que obligará a aumentar los precios para compensar al menos parte del costo.
“Ya hemos subido los precios recientemente y no queremos volver a hacerlo, pero un aumento adicional del 5 % parece inevitable”, afirma la empresaria.
El aumento general de los precios podría alcanzar el 20 %, explicó a EFE Olga Bodnarovska, contable de Kiev, ciudad especialmente afectada por los cortes de electricidad.
“Los empresarios se esfuerzan por mantener los precios a raya. Sin embargo, no tendrán otra opción si quieren seguir en el negocio”, subrayó.
Es también probable que muchos se vean afectados por un aumento significativo de impuestos en 2026, lo que podría impulsar aún más los precios y significar el fin de algunos negocios, dice Bodnarovska.
Resistencia

Empresarios como Kleinos aún esperan mantener sus negocios, convencidos de que el intento de Rusia de destruir la economía y el espíritu de Ucrania fracasará.
“Los negocios son algo más que dinero”, dice Maria Kashtelianska, quien dirige un consultorio de psicología en el centro de Odesa, donde la mayoría de los residentes solo tienen unas pocas horas de electricidad al día.
La mayor parte de los cafés, cines, gimnasios y salones de belleza permanecen abiertos, a menudo con pérdidas, sostenidos por los ahorros de sus propietarios y los ingresos obtenidos en los intervalos de relativa calma entre los ataques rusos.
“Ofrecemos empleo y apoyo vital en tiempos difíciles”, manifestó Kashtelianska. “Si cerramos, ¿qué pasará con nuestro personal y con nosotros mañana?”.
-
FARÁNDULAhace 5 díasHollywood entibia el discurso político y evita el choque con Trump en los Globos de Oro
-
FARÁNDULAhace 3 días10 años de la muerte del actor Alan Rickman, Severus Snape en ‘Harry Potter’
-
Clima y desastreshace 5 díasHaitianos en EEUU recuerdan el terremoto de 2010 con miedo de volver a un país en crisis
-
FARÁNDULAhace 2 díasTELEMUNDO CELEBRA EL REGRESO DE CATHERINE SIACHOQUE COMO HILDA SANTANA EN SIN SENOS SÍ HAY PARAÍSO
-
INMIGRACIÓNhace 5 díasLa mexicana Helena Moreno asume como la primera alcaldesa latina de Nueva Orleans en EEUU
-
Crimen y Justiciahace 4 díasMuere un bebé de un año en Gaza por hipotermia en medio de la tormenta que azota la Franja
-
Localeshace 2 díasDefienden el derecho del seguro médico infantil
-
Economíahace 3 díasEl primer ministro canadiense aboga por construir una “nueva asociación” con China
