Fuente: EFE
09/15/2020

Sao Paulo, 15 sep (EFE).- Una coalición compuesta por más de 200 organizaciones de la sociedad civil, empresas del agronegocio y el sector financiero enviaron este martes al Gobierno de Jair Bolsonaro una serie de medidas para reducir la deforestación en la Amazonía brasileña, que continúa en niveles alarmantes.

El movimiento advirtió en una nota que los índices de deforestación en la Amazonía han generado una "clara y creciente preocupación" de diversos sectores de la sociedad nacional e internacional y que es fundamental para Brasil reducirlos "en el corto plazo".

"No solamente por el aumento de las pérdidas sociales y ambientales, sino también por la amenaza que representa la destrucción de los bosques en la región para las grandes cuestiones de la economía nacional", indicó el reporte.

La denominada "Coalición Brasil Clima, Bosques y Agricultura" reúne en una misma plataforma a dos bandos de intereses aparentemente contrapuestos.

Por un lado, participan multinacionales como las cárnicas JBS y Marfrig, la química BASF, la farmacéutica Bayer o el conglomerado industrial Unilever, entre otras firmas, y, por otro, oenegés de ámbito internacional, como WWF.

Esta vez han acordado enviar al Ejecutivo de Bolsonaro, líder de la extrema derecha brasileña y partidario de explotar los recursos naturales de la Amazonía, un documento con seis propuestas para reducir de "manera rápida y permanente" la deforestación en el ecosistema tropical.

La primera de sus medidas es la "retomada e intensificación" de las operaciones de fiscalización para combatir los delitos medioambientales por parte de los órganos oficiales, que durante la gestión de Bolsonaro han visto recortado drásticamente sus presupuestos.

También defienden la suspensión de nuevas inscripciones de propiedades en el Registro Ambiental Rural porque, según ellos, "inciden sobre los bosques" y son, por tanto, "irregulares y deben ser suspendidas".

Asimismo, propusieron destinar un área protegida de diez millones de hectáreas para su uso restringido y sostenible en regiones que sufran con altos índices de deforestación, así como conceder créditos bajo criterios sociales y ambientales.

Además, pidieron una "total transparencia y eficiencia" por parte de las autoridades a la hora de permitir cualquier alteración en la cobertura vegetal del bioma y "suspender todos los procesos de regularización" de tierras donde se hayan registrado deforestación a partir de julio de 2008.

En 2019, que coincidió con el primer año en el poder de Bolsonaro, la pérdida de cobertura vegetal en el bosque tropical más grande del planeta se disparó un 85 % hasta los 9.165 kilómetros cuadrados, su mayor nivel desde 2016, según datos oficiales.

En los ochos primeros meses de este año, las alertas de deforestación disminuyeron un 4,94 % frente al mismo periodo de 2019, hasta llegar a los 6.099 kilómetros cuadrados, una cifra aún elevada pese a la reducción porcentual.

Diversos estudios sostienen que cuantos mayores son los niveles de deforestación, peores serán los incendios en la región, muchos de ellos de origen criminal con el objetivo de transformar esas áreas en tierras para la agricultura y la ganadería.

La sociedad civil responsabiliza de ello al discurso "antiecologista" de Bolsonaro, quien también defiende poner fin a la demarcación de nuevas tierras indígenas.

El vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, que está al frente del Consejo Nacional de la Amazonía, aseguró este martes a los periodistas que "alguien" de dentro del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe) hace oposición al Gobierno y da prioridad a la divulgación de datos negativos sobre medioambiente.


2 Me alegra 2 Me gusta 3 Me enoja 2 No me gusta

2016 HR2M WebSolutions LLC - ALL RIGHTS RESERVED
LaConexionUsa POBOX 228

Bienvenido a LaConexión